El túnel de Nacho Fernández en el Real Madrid

Nacho Fernández atraviesa una situación delicada en el Real Madrid. Su perfil de canterano humilde, trabajador, discreto y al servicio del equipo siempre ha estado bien valorado por la afición merengue. Sin embargo, el balance negativo del Madrid en la pasada temporada provocó unos efectos colaterales que arrinconan al defensa.

La versatilidad de Nacho ha sido útil para todos los entrenadores del equipo blanco en la política de rotaciones y ante las numerosas lesiones que han afectado a la plantilla, pero los últimos meses han modificado este escenario. Los fichajes del defensa central Éder Militao y el lateral izquierdo Ferland Mendy, unidos a la continuidad de Sergio Ramos, Raphael Varane y Marcelo, han reducido el espacio del canterano.

Militao y Mendy representan una inversión del Madrid de 100 millones de euros para mejorar cualitativa y cuantitativamente la defensa a largo plazo. Y estas dos incorporaciones coinciden con la cuenta atrás del contrato de Nacho, ya que su vínculo con el club termina el 30 de junio de 2020.

Además, el defensa madrileño no compite desde el pasado 1 de octubre debido a una lesión en el ligamento colateral interno de la rodilla derecha. En caso de cumplir los plazos habituales de recuperación, Nacho podría jugar de nuevo a mediados de diciembre. Entonces, si otras lesiones no lo evitan, encontrará una competencia en la línea defensiva endurecida por Militao y Mendy.

A lo largo de su carrera, Nacho ha derribado prejuicios y ha reivindicado su vigencia en la plantilla. Nadie lo consideró imprescindible, pero ningún entrenador prescindió de él. Ahora prepara otro capítulo de su continua lucha. Así es el túnel de Nacho en el Real Madrid.