Rafael Nadal en el Open de Australia.

Rafael Nadal en el Open de Australia: claves de una relación dolorosa

Rafael Nadal comienza una nueva aventura en el Open de Australia, el Grand Slam que menos veces ha ganado. El tenista balear sonrió como campeón en 2009. Entonces superó una maratón de sufrimiento contra Fernando Verdasco en semifinales y asestó otro golpe moral a Roger Federer en una histórica final de cinco sets.

Aquel Open de Australia de 2009 agrandó la leyenda de Rafael Nadal. Con 22 años de edad, el manacorense ganó su primer Grand Slam en pista dura con lo que ya ostentaba títulos de esta categoría en todas las superficies. En los diez años siguientes, Nadal ha protagonizado un carrusel de emociones en el Rod Laver Arena, el estadio principal del torneo de Melbourne:  lesiones, retiradas, noches brillantes y guerras psicológicas. Caminos diferentes que siempre tuvieron un final infeliz para el tenista español.

Rafa Nadal alcanzó cuatro finales más, pero no volvió a tocar la copa del campeón. Acarició el título en 2012, contra Novak Djokovic, y en 2017, contra Roger Federer. También tuvo tintes dramáticos la final de 2014 ante Stan Wawrinka. El jugador balear partía como claro favorito, pero una lesión en el calentamiento y el alto nivel del suizo frustraron su segundo título. Y hace un año, Nadal solo pudo contemplar un monólogo tenístico de Djokovic.

Novak Djokovic, tras ganar el Open de Australia 2019.

Rafael Nadal: diferencias entre el Open de Australia y el US Open

Hasta 2007, el Open de Australia se disputó sobre ‘Rebound Ace’, una superficie más dura para las articulaciones, más lenta y con un bote más alto que la actual ‘Plexicushion’. Teóricamente, las condiciones de juego de la ‘Rebound Ace’ eran más favorables a Nadal, pero coincidieron con una época en la que el tenista de Manacor no había desarrollado todo su potencial.

Posteriormente, Rafael Nadal evolucionó hacia un juego más directo que se adaptó a las exigencias de la ‘Plexicushion’. Pero al mismo tiempo, la evolución hacia un estilo más convencional hizo que el juego de Nadal fuera algo más amable para Novak Djokovic y Roger Federer en esta superficie.

El serbio y el suizo, verdugos del español en tres de las cuatro últimas finales de este en Melbourne, suelen llegar al Open de Australia en óptimas condiciones tras el descanso invernal. Las intermitencias de Djokovic y Federer han sido más habituales en el US Open desde 2010. Allí acusan con frecuencia el desgaste de los meses anteriores con el punto álgido de Wimbledon. Fruto de ello, Nadal conquistó el Grand Slam neoyorquino en 2017 y 2019 sin necesidad de enfrentarse a sus dos grandes rivales.

El clima del verano australiano también supone un factor diferencial. El cuerpo de Nadal sufre especialmente con los altos niveles de humedad de Melbourne, lo que se ha reflejado en lesiones y problemas físicos del tenista balear.

«Tal vez las condiciones sean mejores para mí en Nueva York que aquí (en Melbourne). Esa es la única razón que puedo encontrar», ha admitido Nadal hoy al ser preguntado por la diferencia en su palmarés entre el Open de Australia y el US Open, torneo que ha ganado cuatro veces.

Rafael Nadal espera a Federico Delbonis en el Open de Australia

Rafael Nadal ha superado la primera ronda del Open de Australia 2020 con fluidez tras derrotar al boliviano Hugo Dellien (6-2, 6-3 y 6-0) en dos horas y un minuto. El jueves se enfrentará al argentino Federico Delbonis, quien se impuso con cierta claridad a Joao Sousa (6-3, 6-4 y 7-6). Los precedentes entre Nadal y Delbonis son muy positivos para el español: 3-0 en el cara a cara sin ceder un set y un cómputo total de 36 juegos a 10. Su único duelo en pista dura tuvo lugar en los Juegos Olímpicos de Río 2016. En esta ocasión, Nadal venció al argentino por 6-2 y 6-1.